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Sello: FONADAN   MC-722, MC-0722

País: México

Info:

EL HUAPANGO

 

SEP cultura

FONADAN
Fondo Nacional para el Desarrollo de la Danza Popular Mexicana

MÚSICA DE LAS DANZAS Y BAILES POPULARES DE MÉXICO

Vol. III

 

Este disco es resultado de los trabajos realizados por el cuerpo de investigadores de FONADAN.

ETNOMUSICOLOGÍA:

MARIO KURI-ALDANA, Coordinador
JOAQUÍN GUZMÁN LUNA
VICENTE MENDOZA R.

COREOGRAFÍA:

LUIS FELIPE OBREGÓN, Coordinador
EVELIA BERISTAIN

DIFUSIÓN:

XOCHITL MEDINA, Coordinadora

DEPTO. AUDIOVISUAL:

RODOLFO VELASCO, Coordinador
RUBEN PRADO, Técnico de audio
ALEJANDRO LORANCA, Fotógrafo

DIRECCIÓN GENERAL:

JOSEFINA LAVALLE

 

EL HUAPANGO

Existen diversas opiniones acerca de la etimología de la voz huapango, siendo una la que lo deriva del vocablo nahoa CUAUHPANCO compuesta de CUAHUITL –lleño, madera–; “PAN” en él o sobre, y CO adverbio de lugar, significado: baile que se ejecuta sobre una tarima o plataforma. 

El Diccionario General de Americanismos, de Francisco J. Santa maría (México, 1942), Tomo II, página 103 y 104, refiriéndose a la etimología de la palabra, dice: Huapango.– El nombre propio es Huepanco, que se compone del Huepantli (vepantli), viga grande y devastada y sin labrar (Molina), y de Co, en: y significa “en donde están las vigas sin labrar” (Robelo, Nombres Geográficos de Veracruz). En su variante GUAPANGO, iniciando la palabra en G, en vez de H, se aclara: No hay que olvidar que Huauhpantli en azteca significa puente y que de puente a tablado, entablado o tarima, no hay más que un paso. 

Otra versión es que la palabra Huapango, denomina un arte original de los antiguos HUAXTECA, habitantes de las márgenes del río Panco, más tarde conocido como Pánuco, nombre que hasta la fecha conserva, siendo entonces la palabra Huapango la denominación abreviada de los Huastecas de Panco, y del arte de estos aborígenes. 

Respecto a la denotación de la palabra Huasteca, el señor Dr. Jesús C. Romero en sus “Apuntes de Historia de México” (capítulo México Prehistórico), nos dá la siguiente explicación: El nombre de Huasteca proviene del Náhuatl, significado según ciertos autores, “Tierra de Guajes”; para otros, “Tierra de Adoratorios” y para otros más, es gentilicio derivado del sustantivo Cuezhte, nombre del rodete que usan las mujeres del lugar para cargar en la cabeza objetos pesados. 

“El Huastecapan” ocupó la planicie que se alza unos cien metros sobre el nivel del mar, de la Sierra Madre Oriental hacia el Gofo de México, desde el río Soto la Marina en el hoy Estado de Tamaulipas, al río Cazones, en el de Veracruz; al sur colindaba con el Totonacapan.

En la Historia de la Canción Mexicana, Higinio Vázquez Santana en 1931, se describe la fiesta denominada Huapango, de cuyo publicación tomamos lo siguiente: 

“Se celebra lo mismo en la enramada al efecto que en el salón de la casa; la manera de invitar a la fiesta tiene una gran originalidad. Se anuncia en diversas formas, ya por medio de un tambor cuyos sonidos se escuchan a gran distancia, ya con un cohete de luces, ya con el toque de una campana; una hora después del anuncio o invitación acuden al lugar en que se verificará, un enorme concurso de hombres, mujeres y niños. Algunas veces se colocan en las enramadas tarimas para que en ellas se sitúen los bailadores; esas tarimas se ponen en un hueco, hecho ex profeso, con el fin de que produzca resonancia. La música da principio a su tarea, tocando principalmente la parte instrumental y acompañando después el canto. Durante la introducción instrumental se colocan los bailadores en filas, hombres y mujeres dándose frente. Para invitar el hombre a la mujer, se sitúa junto a ella, y con toda galantería y caballerosidad le hace una caravana; la dama acepta desde luego, ya que no podría resistir a tan amable invitación. El caballero, que durante este acto ha estado con el sombrero en la mano, se cubre la cabeza. Se inicia el baile, y ejecutando hermosos movimientos rítmicos, con la cara solemne y los brazos caídos, los bailadores se mueven, primeramente con lentitud, y a medida que el baile se prolonga, el balanceo es más movido. En los primeros compases la música es lenta. Los hombres y mujeres dan un paso hacia delante, después marcando otro paso, resbalando y regresándose giran dulcemente hacia la derecha primero y luego hacia la izquierda, y mientras la danza sigue en auge, se escuchan en los intervalos a los cantadores que lanzan versos. Al final del canto, que se hace en voz de falsete, se lanza un “Ay”, lánguido y sentido que se prolonga bastante, después el compás de la música se hace más rápido y el baile continúa y las parejas siguen zapateando. Luego van hacia adelante, y después retroceden a su lugar. Cambian al fin los sitios los bailadores, y así continúan renovándose casi a cada compás. Los hombres que señalan al que está bailando, le ceden su lugar, hasta que, conforme a las costumbres, las mujeres se retiran del baile para tomar asiento”. 

El Diccionario General de Americanismos, citado en párrafos anteriores, dice en su segunda acepción: “Huapango.– Música o son peculiares y baile en tarima o en tablado que se hace en esta festividad, acompañados por lo común de cantos populares”. 

En su tercera acepción menciona: “Estos mismos cantos a los cuales se pone música para ser entonados en el baile”. 

En el primer Tomo de la Edición de música y músicos de Latinoamérica, impresa en 1947, encontramos la siguiente definición de lo que es Huapango: “Baile mexicano que se ejecuta en las fiestas populares de la región costera de los Estados de Tamaulipas, Veracruz y de la Huasteca”. 

Por último mencionaremos lo que dice al respecto el Diccionario Enciclopédico Uteha, editado en 1951: Huapango.– “En México, fiesta típica popular del Estado de Veracruz, Música y baile de esta fiesta y cantos populares que los acompañan”. Como vemos, las opiniones anteriores consideran al Huapango como la fiesta, el baile y aún los cantos, puesto que, en la opinión del diccionario Uteha, que mencionamos en el pasado párrafo, se dice en una parte: “Música y baile de estas fiestas, y cantos populares que los acompañan”. Es de tenerse en cuenta esta frase, ya que al agregar la opinión emitida por el maestro don Vicente T. Mendoza en su libro Panorama de la música tradicional de México, en su parte relativa al Huapango, página 88, final del párrafo segundo, refiriéndose a éste, menciona: “Deberá ser agrupado por regiones, estilos y fórmulas de acompañamiento”, viene a completar la opinión del diccionario Uteha, ya que de este modo se podrá entender que el huapango no es tan solo la fiesta, o el baile, sino también algunos cantos populares ejecutados en determinado estilo y acompañamiento. 

Por su aspecto musical, algunos autores derivan el huapango del baile español El Villano y otros ven su origen en el Fandango, que era acompañado por gaita y guitarra, afirmando los tratadistas que la gaita fue sustituida por el violín usado en el huapango. 

Gabriel Saldívar, historiador tamaulipeco, opina que el huapango no se libró de la influencia africana y cree verlo derivar del antiquísimo Tango, que bien puede ser el tango gitano o el tango etíope, cuyo origen es la danza de ciertas ceremonias rituales, llamadas tang. El tango etíope era bailado en Veracruz por los mulatos. 

Una muestra de ello es la Chachalaca, cuyos antecedentes los encontramos en el tango aguajirado “La Tuza”.

LA TUZA

Estaba la tuza, estaba
sentadita en un rincón
y el pícaro del tucillo
haciéndose el dormilón.

LA CHACHALACA

Estaba la chachalaca
parada en una ramita
y el pícaro chachalaco
le meneaba la colita.

La melodía de una y de otra tienen una gran semejanza. A últimas fechas ha aparecido otro huapango, “El Ranchero Potosino”, cuya melodía tiene gran similitud con las anteriores. 

 

INSTRUMENTOS HUAPANGUEROS 

El huapango se toca y se baila por lo general en las costas y particularmente en las del Golfo, pudiendo distinguirse tres regiones: la del Norte, que comprende la Huasteca; la del Centro, que abarca la parte media de Veracruz y la del Sur, llamada también de Sotavento. Según la región, el huapango toma características particulares.

Antiguamente, el acompañamiento era arpa y guitarra, pero posteriormente se introdujeron otros como las jaranas, el tresillo (instrumento de 3 cuerdas dobles a manera de guitarra) o bien, a falta de arpa, el conjunto de un violín y una jarana o solamente un violín y una guitarra. En la actualidad el conjunto más común en la parte norte de la Huasteca es el que forman el violín, la jarana y la guitarra quinta doble, llamada también huapanguera, cuya afinación más usual es: sol, re, sol, si, mi octava inferior, cuyos índices acústicos corresponden en la parte más grave a la tercera octava del sistema diatónico, lo que le da sonoridad grave muy peculiar, que contrasta con el acompañamiento agudo de la jarana cuya afinación es: sol, si, re, fa, fa, la y con los sonidos del violín, que es el que lleva la parte melódica. 

 

EL RITMO DEL HUAPANGO 

El elemento más importante del huapango es el ritmo. De tiempo muy vivo, generalmente, el compás del huapango en su parte armónica es de 6/8, pudiendo aparecer el de 3/4, 2/4 o bien la combinación simultánea del de 6/8, con el 2/4 y en ocasiones la mezcla de éstos con valores irregulares. 

El rasgueo de la guitarra es muy rápido; el músico da un golpe con su puño sobre las cuerdas, en tiempos diferentes del compás, pero casi siempre señalando el principio de éste con un acento marcado, produciendo un ritmo peculiar del huapango. A esta ejecución los huapangueros la denominan “azote”. 

El “azote” en la guitarra quinta o huapanguera, que es la que generalmente marca el ritmo del baile, varía según las regiones y los ejecutantes, El más común en la huasteca es el que se ejecuta en compás de 6/8, con la siguiente fórmula:

La acentuación principal se marca en el primer tiempo del compás y la secundaria sobre el 4º tiempo. 

Anotamos otras fórmulas de ejecución de la guitarra: quinta:

(Las flechas indican la dirección de los arpegios, sean descendentes o ascendentes. ds= los 5 dedos de la mano derecha en posición como de sostener un lápiz y con la muñeca suelta atacando las cuerdas, en arpegios ascendentes con el dorso de las uñas. P = dedo pulgar. Cuando el pulgar ataca las cuerdas en arpegios ascendentes lo hace con la yema del dedo y cuando son descendentes con el dorso de la uña). 

El huapango, como derivado del son (nombre genérico con que se designaban todas las piezas cantables, o bailables, que se ejecutaban en fiestas de huapango), tiene mucha semejanza con él tiene una introducción fuertemente rítmica; es lírico imitativo como el son. En la actualidad se notan algunas transformaciones por la mezcla que de él se han hecho con las chilenas que se tocan en los Estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán y con los sones de Jalisco, difundidos por los conjuntos de mariachis de dichos Estados. 

 

CARACTERÍSTICAS REGIONALES 

Como ya dijimos, el huapango tiene distintas características en cada región y así vemos que el de la Huasteca se distingue por sus sonidos agudos y frecuentes en falsetes, y se acompaña con guitarra huapanguera que no pespuntea. 

Referente al origen del falsete, he recogido varias versiones: la primera, en el sentido de que el falsete resultó de la falta de educación de la voz de nuestros antiguos indígenas, que al querer imitar los sonidos agudos de las voces educadas de los europeos, entre ellos misioneros, que generalmente eran cantores, quebraban el sonido por no sostener la posición debida en su garganta. La segunda es una opinión que escuché en la conferencia Los Cantos de Mallorca, sustentada por el maestro Baltasar Samper el 15 de abril de 1953, en la Escuela de Filosofía y Letras, expresando lo siguiente. “El Canto del Falsete”, de los trabajadores mallorquines, puede ser el origen del canto del falsete de los huapangueros”. La tercera opinión es la del maestro Bal y Gay, que coincide con la del maestro Angel Salas en el sentido de que puede ser una manifestación natural del pueblo, al igual que los habitantes de Tirol, los mallorquines y otros, que sin existir antecedentes de contactos, han tenido manifestaciones o prácticas paralelas, como en este caso el canto del falsete. A mi parecer, las tres opiniones anteriores tienen razón de ser, inclinándose sin embargo por la última, ya que en realidad, en la evolución natural de los distintos pueblos de la tierra, se han podido observar estos fenómenos de paralelismo cultural en distintas actividades de su vida. 

Las investigaciones del maestro Baqueiro Foster nos indican que en Sotavento, la región de los Tuxtlas, al huapango se le denomina con el nombre de Fandango y su característica es el uso de la guitarra jabalina, hecha de una sola pieza y de sonoridad extraordinaria. 

Se ejecuta cuerda por cuerda, es decir, punteando.– Este instrumento consta de cuatro cuerdas. 

En la región central de Veracruz el huapango tiene como principales características el uso de la guitarra jabalina, tocada al igual que en el sur, pero agregando además el arpa sin pedales, la que se ejecuta casi siempre en ritmo de tresillos. 

 

SU LITERATURA 

El verso más usado en el huapango de la Huasteca es el octosílabo en distintas combinaciones estróficas, predominando las quintillas y sextinas. Su ejecución se desarrolla de la siguiente manera: 

Los dos primeros versos se repiten y las más de las veces se invierten, dando la impresión de una cuarteta; después de una “parada”, como dicen los huapangueros, continúan cantando los versos restantes, que dan nuevamente la impresión de otra cuarteta. Si es quintilla lo que están cantando repiten el cuarto verso, llamándoles “trovos”. A las siguientes sextinas les llaman “versos corridos”. En el texto de los huapangueros es común encontrar en una misma pieza quintillas y sextinas indistintamente. 

Como ejemplo de sextina podemos citar los versos de la Cecilia:

Cecilia, lindo amorcito,
te adoro con devoción,
te adoro con devoción,
Cecilia, lindo amorcito.

Quisiera darte un besito
con fuego de mi pasión
y estarme recostadito
juntito a tu corazón.

Como ejemplo de quintilla tenemos la siguiente:

Ausente de mí estarás
pero no de mi memoria,
esto, bien comprenderás,
que para ti es una gloria,
ausente… te quiero más.

En esta quintilla riman 1°, 3° y 5° versos, y 2º con 4⁹. Al cantarla en forma de huapango queda distribuida de la siguiente manera:

Ausente de mí estarás,
pero no de mi memoria,
pero no de mi memoria
ausente de mí estarás.

Esto, bien comprenderás
que para ti es una gloria,
que para ti es una gloria, a
ausente… te quiero más.

Cuando el último verso de las quintillas o sextinas sirve como principio de una nueva estrofa se le llama “encadenados”.

Angel bello de mi amor,
que placer tengo con verte;
por ti sufro este dolor,
por ti me desean la muerte;
Azucena, blanca flor,
sólo tu amor me divierte.

Sólo tu amor me divierte,
de ti estoy enamorado
y no ha podido mi suerte
haberte comunicado
que solita quiere verte
en un lugar apartado.

En un lugar apartado
donde yo pueda explicarte
que el amor que te he franqueado
siempre es fiel en el amarte;
mira que no soy casado,
mi intención es adorarte.

Mi intención es adorarte
y tenerte voluntad;
pasal que te he de guardar lealtad,
yo te juro, de mi parte
soy sincero en el amarte
y trato de realidad.

Tenemos otros casos, menos frecuentes, como el del Cielito lindo, cuya literatura deriva de las seguidillas usadas ya en el siglo XVII. En él se combinan versos de 7 y 5 sílabas, característicos de las seguidillas, pero además se le agrega la interjección “Ay” varias veces y las palabras “Cielito lindo” como un complemento literario indispensable para llenar las necesidades de la expresión musical de nuestro pueblo.

Todas las ilusiones
que el amor fragua,
son como las burbujas,
Cielito lindo, que forma el agua.

Ay, ay, ay, ay ay,
suben y crecen
y como el mismo viento,
Cielito lindo, desaparecen.

En forma de seguidillas quedará así:

7 – Todas las ilusiones
5 – que el amor fragua
7 – son como las burbujas
5 – que forma el agua.

5 – Suben y crecen
7 – y, como el mismo viento,
5 – desaparecen.

En “Serenata Huasteca,” “Rogaciano”, “La verdolaga” y otros huapangos más de compositores actuales, encontramos coplas romanceadas cuya rima es del 2º y 4º versos, dejando libres 1º y 3º

La huasteca está de luto
se murió su huapanguero,
ya no se oye aquel falsete
que era el alma del trovero.

 

CONCLUSIONES 

Resumiendo, podemos decir: 1) el huapango, además de ser fiesta regional en nuestro país, es el nombre de un baile típico, y un canto popular con determinada estilística; 2) sus raíces literarias son la quintilla y la sextina, que han sido adaptadas por nuestro pueblo a sus necesidades de expresión musical; 3) las fórmulas rítmicas de su acompañamiento son determinadas, en cada región, por los instrumentos acompañantes: pespunteo en la guitarra jabalina; tresillo para el arpa; rasgueo peculiar en la guitarra huapanguera, etc. y 4) este canto ya empieza a manifestarse con individualidad propia, tanto por su forma literaria como musical. 

Así como la palabra huapango la hemos visto evolucionar poco a poco, tomando diversas acepciones, no está lejano el día en que el huapango, individualizado como forma musical, se defina completamente, al igual que el corrido, el jarabe, el son y la valona. 

 

CIELITO LINDO 

El dato más antiguo acerca de “Cielito lindo” corresponde a fines del siglo XVIII, y en él se observa la influencia de la seguidilla. Tiene relación con “El butaquito”, difundido en todo el país. La versión más conocida es la armonizada y arreglada por el señor Quirino Mendoza, músico popular ya fallecido. 

Es un huapango alegre, lleno de vigor y estilo, en el que no falta lo picaresco de la literatura, muy común en los versos de huapango.

 

LA AZUCENA 

Es una melodía animada y ágil, que circundaba al norte de Puebla y Veracruz. 

En 1860 encontramos en el Estado de Hidalgo una versión de este baile con ritmo de bolero español. En la actualidad forma parte de los huapangos tradicionales y es conocido y ejecutado por todos los huapangueros en la huasteca. 

 

EL GALLO 

Es un huapango poco difundido. Su versión más antigua data de principios de la segunda mitad del siglo xix, siendo en origen un tango con tema otomí, considerándose, por lo tanto, completamente mestizo. 

La ejecución que presentamos ahora, por el trío “Los Huastecos de Pánuco”, permite ver la asimilación de esta pieza al estilo huasteco. 

 

LA HUASANGA 

Huapango que con toda seguridad procede del Estado de Veracruz, por sus características literarias y nombre indígena; es una pieza de ritmo vivo y alegre que, por su amplia introducción, ha sido seleccionada por grupos de danza y bailadores de huapango como parte indispensable de su repertorio.

 

LA ROSITA 

Conocido como son en el Estado de Hidalgo y como huapango en la Huasteca en general, por su carácter, en origen era zapateado. También se le conoce con el nombre de “La Rosa”. 

 

EL CABALLITO 

Conocido en principio como son, se le puede observar un recorrido geográfico que va hasta la Sierra de Puebla y la región huasteca potosina, suponiéndose que debe haber pasado al Estado de Hidalgo por el noroeste. Actualmente es un huapango difundido en toda la Huasteca, disputándose su origen los Estados de Tamaulipas y San Luis Potosí. 

 

EL LLORAR 

Según algunos músicos de la Huasteca Hidalguense, con este baile se inicia y termina las fiestas denominadas huapangos.

 

EL FANDANGUITO 

Los datos que he podido recoger acerca de este huapango son exclusivamente verbales. Coinciden todos los informantes, en su mayoría viejos huapangueros, que es muy antiguo y tradicional en el repertorio de los músicos de la huasteca. 

Por algunas características musicales tiene semejanza con el “fandanguillo”, baile hispánico en compás de 3/4, cuya introducción consta de nueve compases y por medio de un canto en falsete prepara la entrada de la voz. 

El modo menor en que se desenvuelve su acompañamiento armónico, y su tiempo vivo y alegre en compás de 6/8 le dan cierta similitud también con el fandango, lo que permite suponer que data de fines del siglo XVIII o principios del XIX. Quizá en origen fue un fandango, pero los huastecos le han puesto su sensibilidad adaptándolo a su estilo de expresión musical, denominándole en diminutivo con el nombre de “fandanguito”, diminutivo que es sinónimo de afecto y práctica muy común en su trato a las cosas del pueblo mexicano. 

La distribución de las quintillas en el canto no sigue la distribución acostumbrada en la mayoría de los huapangos. En este caso utilizan las sílabas “Ay, la, la, la,” como verso inicial de cada cuarteta, repitiendo los cantadores el primero o segundo versos de la quintilla para completar su expresión literario-musical. 

Así mismo se nota la influencia de la jota, por la distribución de sus coplas en siete estrofas, aunque en el caso del fandanguito solamente sean de seis; y por las variaciones instrumentales en frases de ocho compases corrobora una vez más en este caso que los huapangueros, al no apegarse estrictamente a lo establecido, improvisan sus ejecuciones, tipificando así la música y danza de su región. 

Por tener relación el “fandanguito” con el “fandango”, señalamos el dato que algunos tratadistas hacen derivar a este último del antiguo canario. 

La interpretación de este huapango estuvo a cargo del grupo de Cuco Calderón.

 

EL CAIMÁN 

Es muy popular en toda la Huasteca y está considerado como uno de los huapangos tradicionales; es de suponer que haya tenido su origen en las costas de Veracruz y Tamaulipas. Aún cuando aparece registrado a nombre de un compositor hidalguense, los datos recopilados permiten comprobar que data de más de un siglo. Es de los más gustados, por la variedad de sus graciosos y a veces picarescos versos así como por su música, que es de ritmo vivo y alegre, y al escucharlo entusiasma a quienes han vivido en el ambiente de la Huasteca. 

 

EL HUERFANITO
LOS PANADEROS 

En relación con El huerfanito se puede apreciar que antiguamente era un son, en el sentido genérico de la palabra. Divulgado por todo el país se le encuentra en los bailes de tarima del Estado de Veracruz, entre los de Jalisco y en los juegos infantiles. Su melodía recuerda la de “El limoncito”. 

En esta interpretación que hace el conjunto de Cuco Calderón se ligan “El huerfanito y “Los panaderos”. El primero termina con la quintilla siguiente:

A veces me salgo al campo,
luego se me viene el llanto
al ver que no puedo hallar
a mis padres que amo tanto.

“Los panaderos”, ligado con el anterior, se inicia con su propia introducción instrumental y con los versos que a continuación se mencionan:

Las muchachas al bailar
se fatigan en exceso,
caballeros al mirar
que ellas se echan un refresco,
cuanto les puede costar,
pues únicamente un peso.

Los datos más antiguos acerca de este huapango nos dicen que ya en el año de 1805 se había presentado una denuncia en la ciudad de Cuernavaca, en la que decía “Que habiendo cantado y bailado ‘Los panaderos’, pidieron los músicos, por la costumbre que hay de pedir, que los que canten y bailen dicho son hagan alguna cosa”. La costumbre de invitar a la pareja a cenar o tomar un refrigerio después de haber bailado todavía se conserva en la Huasteca y algunos poblados del Estado de Tamaulipas. 

 

LA MALAGUEÑA 

Pieza originaria del sureste de nuestro país, muy conocida en los Estados de Oaxaca y Guerrero y difundida en la actualidad en toda la república. De la familia del fandango, conserva su ritmo ternario, siendo su tiempo más lento debido a su carácter romántico. Aún cuando algunos huapangueros la conservan en su repertorio, sin embargo, no es de las piezas más gustadas desde el punto de vista de la danza. Más bien ha pasado a considerarse como pieza para canto, eliminándole el aspecto bailable. Las versiones de los tríos “Tariacuri” y “Calaveras”, en las décadas de los 30 a los 40, han señalado una modalidad en su interpretación convirtiéndola en cantable únicamente. El acompañamiento con que se real actualmente en compás 6/8 es híbrido de chilena con huapango, correspondiendo los tres primeros tiempos a la chilena y los tres últimos al huapango; siendo así la fórmula del acompañamiento:

 

LA LLORONA 

Al igual que otras piezas, “La llorona” ha sido adaptada por algunos músicos de la Huasteca al estilo huapango pero sin llegar a ser de los tradicionales. Está emparentada con la Petenera, La Petrona, La Malagueña, etc. en la actualidad ya se ha definido como una canción cuya melodía es conocida en todas partes debido a las grabaciones que de ella han hecho gran número de cancioneros y cantantes, tanto de nuestro país como del extranjero. 

Se considera del Estado de Oaxaca, particularmente de la región del Istmo de Tehuantepec. De tiempo lento y cadencioso en compás de 3/4, su armonía se desenvuelve en el modo menor, para pasar en su segunda parte por el 2º tetracorde de la escala andaluza y regresar nuevamente al modo menor. 

En la interpretación que nos presentan en este disco los “Huastecos del Pánuco” se puede apreciar que es una versión más antigua y tal vez el antecedente de la ya conocida; aún cuando diferentes en su literatura y melodía, son semejantes en su estructura armónica. 

 

PROFESOR FRANCISCO ALVARADO PIER

 

EL HUAPANGO 

Se cree que la palabra “huapango” es de origen náhuatl y que expresa “sobre el tablado” o sea “baile en tarima”. También se cree que es una contracción de las palabras “huasteca” y “pongo”, nombre que se le daba al Río Pánuco. 

El huapango se anuncia y se invita con un toque de tambor, con un toque de campana o con el estallido de los cohetes y así acuden en poco tiempo a la enramada las familias o las parejas; y ya frente a las tarimas en las que se ejecuta el huapango no se sabe qué admirar más, si el arte consumado con que el violinista ejecuta los brillantes pasajes del son “Solito”, del “Aguanieve” o de la “Azucena”; el vigoroso rasgueo de la quinta huapanguera y la jarana, marcando espléndidos ritmos; la poética gracia de los versos de los cantores o bien la extraordinaria habilidad de los bailadores que zapatean sobre la tarima taconeando, en algunas ocasiones, con un vaso o una botella en la cabeza. 

El huapango, pues, es una fiesta y su música el son; sus elementos: el ritmo, el canto y los bailadores. 

 

PROF. JOSE E. GUERRERO
Mtro. de Folclor de la Escuela Nacional de Música, U. N. A. M.

 

LADO A

1.- EL CIELITO LINDO (Los Huastecos de Hidalgo) 3:25
2.- LA AZUCENA (Los Huastecos de Hidalgo) 2:45
3.- EL GALLO (Huastecos de Pánuco, Ver.) 3:09
4.- LA HUAZANGA (Huastecos de Pánuco, Ver.) 3:42
5.- LA ROSITA (Huastecos de Pánuco, Ver.) 3:06
6.- EL CABALLITO (Huastecos de Pánuco, Ver.) 2:48

 

LADO B

1.- EL LLORAR (Cuco Calderón) 2:34
2.- EL FANDANGUITO (Cuco Calderón) 3:35
3.- EL CAIMÁN (Los Huastecos de Hidalgo) 2:33
4.- EL HUERFANITO Y LOS PANADEROS (Cuco Calderón) 5:45
5.- LA LLORONA (Huastecos de Pánuco, Ver.) 2:51
6.- LA MALAGUEÑA (Los Huastecos de Hidalgo) 2:50

 

MC-722

HECHO EN MÉXICO POR CBS/COLUMBIA INTERNACIONAL, S. A.
AV. 16 DE SEPTIEMBRE No. 784
NAUCALPAN, MEX.

CBS MARCA REGISTRADA

PRODUCTOS ESPECIALES CBS
Un Servicio de Discos CBS


Lista de canciones:

EL HUAPANGO
LADO 1
  • A1 El Cielito Lindo 3:25
    Intérprete(s): Los Huastecos de Hidalgo
  • A2 La Azucena 2:45
    Intérprete(s): Los Huastecos de Hidalgo
  • A3 El Gallo 3:09
    Intérprete(s): Huastecos De Pánuco, Ver.
  • A4 La Huazanga 3:42
    Intérprete(s): Huastecos De Pánuco, Ver.
  • A5 La Rosita 3:06
    Intérprete(s): Huastecos De Pánuco, Ver.
  • A6 El Caballito 2:48
    Intérprete(s): Huastecos De Pánuco, Ver.
LADO 2 
  • B1 El Llorar 2:34
    Intérprete(s): Cuco Calderón
  • B2 El Fandanguito 3:35
    Intérprete(s): Cuco Calderón
  • B3 El Caimán 2:33
    Intérprete(s): Los Huastecos De Hidalgo
  • B4 El Huerfanito Y Los Panaderos 5:45
    Intérprete(s): Cuco Calderón
  • B5 La Llorona 2:51
    Intérprete(s): Huastecos De Pánuco, Ver.
  • B6 La Malagueña 2:50
    Intérprete(s): Los Huastecos De Hidalgo

Créditos:

ETNOMUSICOLOGÍA: Mario Kuri-Aldana, coordinador; Joaquín Guzmán Luna; Vicente Mendoza R.
COREOGRAFÍA: Luis Felipe Obregón, coordinador; Evelia Beristain.
DIFUSIÓN:
Xóchitl Medina, coordinadora.
DEPTO. AUDIOVISUAL: Rodolfo Velazco R, Coordinador; Alejandro Loranca, Fotógrafo; Rubén Prado, Técnico de audio.
DIRECCIÓN GENERAL: 
Josefina Lavalle.


Links:

Trio Los Huastecos De Hidalgo, Trio Los Huastecos Del Panuco Ver., Cuco Calderon Y Sus Huastecos – El Huapango Vol.3

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