Lani Zaachilla Yoo
Cenzontle
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Sello: INAH Serie: CENZONTLE Formato: 12″ Vinilo 33 1/3 rpm Gatefold Album Publicado: 1990 |
País: México Género: Folk World & Country |
Info:
Lani Zaachilla Yoo
Fiesta en la casa de Zaachila
Después de haber cumplido más de una década de nacida (1978), la Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca, Residentes en México, D. F., A. C. (AZEO), continúa su labor cultural en beneficio de la buinzaa; un caso concreto es el presente álbum: LANI ZAACHILLA YOO, producido con el apoyo de Radio Educación y del Instituto Nacional de Antropología e Historia. De esa manera AZEO cumple con varios de sus propósitos: afirmar la identidad nacional; defender el patrimonio cultural nacional de la penetración extranjerizante; enriquecer la cultura estatal y la nacional; difundir el patrimonio cultural zapoteco; preservar las costumbres y tradiciones, entre otros.
Lani Zaachilla Yoo: Fiesta en la casa de Zaachila
Por Andrés Cerero Martínez, Viliulfo Luis Rodríguez y Hermilo Rojas Aragón.
Cuando México interpreta su música, cada entidad federativa acompaña, suma su voz en distintas lenguas (náhuatl, maya, purépecha…), a una sola llamada mexicana; le da vida a instrumentos musicales heredados por los primeros abuelos pobladores de esta tierra; le da vida también a otros instrumentos traídos de lugares lejanos.
Canto y música, desde su aparición, se han convertido en el sol eterno que impulsa a los espíritus que buscan el progreso en el camino del espacio, para crear, escuchar o estampar huellas en la piel de la danza; porque México tuvo la distinción de ser elegido como casa-paraíso por los elementos musicales antes de su nacimiento, por lo menos eso dice la tradición.
El sol de la sonoridad y el silencio de Oaxaca pasean entre sus brazos la música que nace de las entrañas de Tuxtepec, Mixteca, Cañada, Sierra, Istmo, Valles Centrales y Costa; el sol de la sonoridad y el silencio iluminan con jarabes, sones, canciones, marchas, chilenas, danzones… Se bailan, cantan, escuchan… De acuerdo al rayo que ilumina, rien las bandas de música, platican los instrumentos de cuerdas; palpitan el tambor, la chirimía, el carapacho de tortuga, los cuernos del venado, la flauta de carrizo… En ocasiones está presente la otra parte de la vida que vive en el corazón de las lenguas mixe, diza (zapoteca), castellana, mixteca, mazateca…
La buinzaa (gente nube, gente zapoteca) que vive en el hogar viento fuego (Istmo); en músculos milenarios que se formaron con los cuerpos gigantescos de sus antepasados (Sierra); y sobre la planicie del recipiente que recogió el agua, mientras duró el diluvio, el parto de las nubes que trajo a la buinzaa para iniciar su vida en el solar oaxaqueño (Valles Centrales). Esa trilogía sabedora que desde antes del alumbramiento la música existía, la siguió escuchando cuando bajaron entre sonidos prolongados de los truenos y silencios que permitían inflar los pulmones para afirmar su lengua diza (zapoteca), los cantos, la música completa…
Transformados los gigantes en gente-pueblo, crearon escuelas llamadas yoho-huecete donde los copa-pitoo se dedicaban a la enseñanza del canto, la música y la danza, de acuerdo a la herencia de la primera buinzaa.
El tiempo y sus instrumentos musicales de un inicio, hicieron volar las melodías permanentemente, hasta hermanarse con otros instrumentos también musicales, para crear nuevas formas de hacer música, sin olvidar sus raíces buinzaa, nuevas formas de bailar que los hace reconocibles entre el mundo del ser humano universal.
La luminosidad compuesta por la música sigue viva en Miahuatlán, Ejutla, Ocotlán, Zimatlán, Ciudad de Oaxaca, Tlacolula, Etla y Zaachila; hermanos todos pertenecientes a los Valles Centrales. Basta que los brazos de la memoria salgan al espacio, atrapen notas-mariposas de las bandas de música, para escuchar el “Jarabe Chenteño”, “Jarabe Zaachileño”, “Jarabe Jalpeño o Doble”, “Jarabe del Valle”, “Son del Guajolote”, “Cántaro de Coyotépec”, “Llévame Oaxaqueña”, “Dios Nunca Muere”…
En Zaachila, ubicada en el pentagrama de esta región buinzaa (zapoteca), aproximadamente a 17 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, hay fidelidad hacia sus antepasados copapitoo y al enriquecimiento musical heredado a través del tiempo; por esa razón sus compositores y músicos siguen la tradición y costumbre (interpretan composiciones viejas y nuevas), al ejecutar el jarabe Zaachileño, sones, chilenas, chotises, marchas fúnebres y militares, valses, danzones, pasos dobles etcétera; de Casimiro Diego Pérez, Rosendo Luis, Cipriano Pérez Cerna, Amador Pérez Torres (Dimas), entre otros; nuevas marchas, jarabes, sones, valses, etcétera; de Isauro Pérez Pacheco, Felipe Pérez Escoto, Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis)…
Los músicos zaachileños que le dan vida al tambor y flauta de carrizo (Manuel Pérez García, Julio Merlín y Juventino Villarreal), saben con su melodía al “Cerrito” para tentar el cuerpo del cielo, acompañados con el mayordomo en turno, durante “La Aurora”. Los instrumentos musicales de cuerdas platican con quiénes han salido a “correr gallo”, para cantarle a la noche amada o a la luna pretendida (Amador y Fausto Mendoza Morales, Sócrates Méndez, Manuel Benítez, Ángel Mendoza Contreras y su hermano, Francisco Santos Martínez, Modesto Ambrosio, entre otros). Cada instrumento de la banda de música dice cómo ha vestido y lo sigue haciendo con sonidos y silencios a las calendas, convites, mayordomías, fandangos; sin olvidar conforme les enseñaron a despedir mediante velas-flores a los “angelitos” y difuntos.
Los músicos también informan que desde su nacimiento, recibieron la herencia de otros músicos más viejos; que con esos músicos viejos pasó lo mismo. Platican que siempre se ha vivido en Zaachila con música, que han existido bandas y otros grupos musicales pertenecientes al recuerdo empolvado, hasta llegar a la banda “Paz y Unión” de los Cristóbal, la banda “Anáhuac” de los Luis; las orquestas “Chabelita”, “Nuevo Ritmo” y “Nicasio Vázquez”; la “Banda Fénix” de los Pérez que después siguió brillando con la participación de otros apellidos.
Finalmente, la semilla sembrada por la costumbre y tradición musical germina, asoman los brazos de la planta con el nombre de “Banda Baalachi” (La Alegría del Valle), mediante la voluntad de Salomón Luis F., Florentino Ramírez, Raúl Cristóbal, Bertín Rodríguez Villarreal, el versero Fausto Mendoza Morales, entre otros, para hacer realidad la aspiración del sol de la sonoridad y el silencio: además el deseo de un pueblo que vive con y para la música. Quienes esperaban que el tiempo no borrara los pentagramas y notas que inmortalizaron la cara del papel, donde respiran las creaciones de los compositores que legaron su apellido al anonimato, y los que decidieron firmar para estar presentes en el cuero del cielo musical. Así también, la vista estaba fija sobre nuevas composiciones que le dieran mayor brillo a la luz incineradora dedicada a Zaachila mismo y otros pueblos hermanos.
Así fue como se pudieron cortar los primeros frutos con intención renovadora de la “Banda Baalachi” y del árbol zaachilense; pues los frutos quedaron fijos eternamente en uno de tantos círculos musicales oaxaqueños. La grabación de campo realizada por la fonoteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia que culminó con un disco: “Zaachila y su Música”; cuyo contenido fue: “Jarabe Zaachileño” y “Son del Guajolote” (del dominio público), el paso doble “Zaachila”; además, las composiciones nuevas: marcha “Zaachila”, “Jarabe Bachos-zancudos” y “Jarabe Donají”.
Una segunda y muy nutrida cosecha vuelve a levantarse con el presente álbum de tres discos (segunda grabación de campo esta vez realizada por Radio Educación), “Lani Zaachilla Yoo” (Fiesta en la casa de Zaachila), donde la “Banda Baalachi” interpreta el nacimiento musical de una fiesta, como sucede en mayordomías y fandangos, mediante la “Danza de la Pluma”; desarrollo y final de la misma fiesta con “Dios Nunca Muere”. El contenido está balanceado entre composiciones del dominio público (como “Danza de la Pluma”, y otras creaciones de autores identificados, como el danzón “Nereidas” y el vals “Dios nunca muere”, que son interpretadas en las fiestas desde que se dieron a conocer. Finalmente, están las nuevas piezas musicales que enriquecen a las ya existentes: “Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin o Jarabe de los Reyes”, “Jarabe Lira”, el son “Homenaje a Oaxaca” y el vals “Zaachila”. Este trabajo, como los anteriores, intenta enriquecer el acervo musical de nuestro país; también tiene el propósito de invitar a las asociaciones, grupos o individuos a trabajar en beneficio de las manifestaciones culturales de sus hogares de origen, proponiendo el rescate de lo que está por perderse, o la edición de nuevas creaciones elaboradas a partir de la música regional.
Danza de la Pluma
De la tradición buinzaa. Discos 1 y 2.
El origen de la “Danza de la Pluma” se remonta a la leyenda, pues varios pueblos de los Valles Centrales se la adjudican. El objetivo de este álbum no es polemizar; lo más importante es que la danza siga viva en las costumbres y tradiciones oaxaqueñas.
La versión más antigua comprende recursos teatrales y dancísticos que en su conjunto están destinados a representar la conquista de México; esta versión divide a los participantes en dos bandos: Los invasores españoles, representados por Cortés, sus soldados (los “soldaditos” llamados por el pueblo) y Cihuapilia; en el otro bando, Moctezuma con sus danzantes, Malinche y campos. En su forma más reciente esta danza sólo comprende el bando de Moctezuma. Los danzantes se acompañan por un tambor (sin duda con antecedentes prehispánicos), y por la banda de alientos.
La Danza de la Pluma, en su forma antigua se conserva en Teotitlán del Valle, Cuilapan, San Martín Tilcajete, Zimatlán y Zaachila, entre otros poblados oaxaqueños que en las fiestas patronales y en el “Lunes del Cerro” la ejecutan durante tres días.
Moctezuma se hace acompañar por dos capitanes de puerta, dos teotiles, cuatro reyes, uno o dos campos, la Malinche y la Cihuapila. Se asocia a Moctezuma este último personaje, cuando no participa el bando de Cortés con sus soldaditos.
El vestuario de los danzantes es vistoso; éstos portan en la cabeza una “corona” o penacho de plumas de guajolote (teñidas de diversos colores), el cual se apoya sobre una estructura de carrizo y base de latón decorado con espejos y listones, además de los aretes hechos con cuentas de papelillo unidas con estambre o hilo. El penacho de Moctezuma luce un águila al frente. Los penachos de los teotiles y capitanes de puerta se decoran con una “doble bandera”: los tres colores de la bandera nacional en forma triangular; los de los cuatro reyes, en posición circular. Todos esos personajes llevan camisa de manta, chaleco de terciopelo (sobre el cual se puede ver, entre otros adornos, un corazón), capa corta y un delantal de brocado (chaleco, capa y delantal adornados con lentejuelas y las dos últimas prendas ribeteadas con flecos dorados); además llevan huaraches y un calzón de manta con brocados de colores sobrepuestos a manera de tubo en cada pierna, seccionado en cada uno con flecos. Cada bailarín adorna sus muñecas con mascadas de colores; en la mano derecha lleva una sonaja de hojalata con la que marca el ritmo y los cambios de pasos, y en la mano izquierda sostiene una palmeta de madera.
Los campos usan máscara negra, de madera, visten chaquetón o levita, pantalón, zapatos, una especie de gorro o sombrero viejo y un chintete (lagartija), de madera, colocado en el extremo de un carrizo de aproximadamente 1.20 mts. El chintete adquiere movimiento al ser tirado por una cuerda. Dice la leyenda que los campos fueron guardianes y espías de Moctezuma, de los que se valía para conocer las noticias del campo enemigo encabezado por Cortés. Actualmente los campos hacen reír al público con pantomimas y con “robos” de “besos” o “caricias” a las muchachas, a las cuales distraen con los movimientos del chintete; con el pañuelo o mascada que portan, frotan esos besos a los cuerpos de los danzantes.
El vestuario de la Cihuapila y de la Malinche es elegante; el de la primera recuerda los primeros años de la Colonia, en cambio el de la Malinche pudiera ser el de una mujer azteca.
La danza da comienzo tras un largo redoble de tambor y entre el sonido de las sonajas; en ese momento el capitán hace la presentación:
“Dedicamos esta Conquista, por la más triste y lamentable memoria de la prisión del Rey Moctezuma, el gran monarca mexicano, que fue torturado por las tropas de Hernán Cortés y todos ayudados por los caciques de Tlaxcala, a los 13 días de agosto de 1521… Bailemos, pues, ahora con la música sonora, reyes y queridos vasallos, danzaremos con afán que la música acompaña y al compás de los instrumentos… Compañero, al baile todos, comencemos a danzar, porque a todos los presentes es preciso festejar…”
Niños, jóvenes y adultos de Zaachila bailan la Danza de la Pluma en una forma más acelerada que como lo hacen en otros pueblos; y ello ocurre porque así lo exige la música de este lugar. Los mismos danzantes zaachileños dicen que no se acoplan con bandas ajenas a Zaachila; claro, es de suponerse, cada pueblo ejecuta la danza como la siente. Digno de reconocimiento es el trabajo realizado desde siempre con niños y jóvenes, por el maestro Raúl Martínez Luis, el cual consiste en la enseñanza y ejecución de la Danza de la Pluma.
La música de la Danza de la Pluma grabada completa por la “Banda Baalachi”, se compone de catorce piezas; la ejecución —que dura tres días—, se combina de la siguiente manera:
Primer día
Registro
Espacio
Descante
En el sueño (himno 3)
Rosita (vals)
Marcha de Cortés
Susana (vals)
Himno 1
Segundo día
Espacio
Himno 2
Te quiero (vals)
Descante
Consuelo (chotis)
Tercer día
Espacio
Amor ardiente
Cuadrillas
Baile de campos y Malinches
Flor de México
Las piezas subrayadas pueden intercalarse en cualquiera de los días siguientes: Espacio, Descante, Rosita (vals) y Marcha de Cortés.
Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin, o Jarabe de los Reyes
Letra y música: Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis).
Disco 3, cara A-1.
Jarabe que le dio alegría por vez primera al amanecer de la luna, durante una noche de diciembre de 1986 en el teatro al aire libre, de Zaachila, Oax. Desde entonces tres ideas hacen compañía cuando se baila o escucha esta creación:
Primera. El título “Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin”, o “Jarabe de los reyes”, que tiene esta composición, es porque el autor conceptúa a Cosijoeza (último gobernante del señorío Buinzaa, que tuvo como centro Zaachila, antes de la llegada de los españoles a los Valles Centrales) y Coyolicaltzin (hija de Ahuitzotl, gobernante del Imperio Azteca) como una dualidad, que al final descansa en su natal Zaachila.
Segunda. Con este jarabe, el autor de la letra y la música Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis), nos comparte las mieles de las costumbres y tradiciones musicales que de Zaachila tomó, pues al nacer y crecer entre músicos, sus raíces humanas absorbieron la esencia de los sones y jarabes, que las bandas vigilantes ahora, desde el horizonte del recuerdo, interpretaban en fandangos y mayordomías. Qué mejor oportunidad, la de crear nuevos sones a partir de esa herencia, o rescatar la originalidad musical de la región, tal y como se ha acostumbrado en los Valles Centrales al apretar en las manos la planta aromática llamada “rosa de borracho” o “poleo”, con la cual se identifican las fiestas de mayordomía y fandango para hacerle cosquillas al cuero de la tierra, mientras el área perfumada deleita a los buinzaa, que nacieron del corazón de los árboles.
Tercera. Cada barrio zaachileño es, mencionado en el jarabe, entre son y son; si algún nombre escapó, debe haber tranquilidad, porque cuando el pueblo lo escucha o lo baila, en la música están todos, pues el viento carga a la música en sus espaldas para llevarla a los rincones del mundo, al sol de la sonoridad y el silencio…
Texto
(Entra un son y luego grita el versero)
¡Alto a la música!, ¡dedicado al
barrio de La Purísima!
La leyenda fue, la leyenda es,
la leyenda siempre ha de ser,
la que nos dirá, cosas del ayer,
qué es lo que debemos saber.
La leyenda fue, la leyenda es
la leyenda siempre ha de ser
la que nos dirá, cosas del ayer,
qué es lo que debemos saber.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado al
barrio de la Soledad!
yo les voy cantar
yo les voy a cantar
cosas que nadie sabía
lo que sucedió ayer
lo que sucedió ayer
sucedió en la dinastía.
Estos sones bailó,
estos sones bailó
el gran rey Cosijoeza
y la reina radiante,
y la reina radiante,
radiante de gran belleza.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado al
barrio de San Pedro!
A toditos mis paisanos
con gusto les voy a suplicar,
que nuestras viejas costumbres
y tradiciones no hay que olvidar.
A toditos mis paisanos
con gusto les voy a suplicar,
que nuestras viejas costumbres
y tradiciones no hay que olvidar.
Contento siempre, siempre estaré,
con mucho gusto les cantaré,
contento siempre, siempre estaré,
con mucho gusto les cantaré.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado al
barrio de San Sebastián!
San Sebastián es el barrio
donde pasé noche y día.
San Sebastián es el barrio,
donde pasé noche y día;
donde besé tu boquita,
tan roja como sandía,
donde besé tu boquita,
tan roja como sandía.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado
al barrio del Niño!
La Linda naturaleza
siempre contemplo a tu alrededor,
por eso Zaachila lindo
siempre te canto con gran amor.
La Linda naturaleza
siempre contemplo a tu alrededor,
por eso Zaachila lindo
siempre te canto con gran amor.
Tierra bendita donde nací,
siempre he vivido pensando en ti,
tierra bendita donde nací,
siempre he vivido pensando en ti.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado al
barrio de San José!
Quisiera ser el viento
para poderte envolver
y besarte apasionado
sin que nadie nos pueda ver.
Quisiera ser el viento
para poderte envolver
y besarte apasionado
sin que nadie nos pueda ver.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado al
barrio de San Jacinto!
A todas las zaachilenses
les dedico mi canción
y que me vean en sus sueños,
que les entrego mi corazón.
A todas las zaachilenses
les dedico mi canción
y que me vean en sus sueños,
que les entrego mi corazón.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado a La
Raya de San Pablo!
Zaachileña de mi vida,
mira que sufro mucho por ti,
dime que también me quieres,
que suspirando vives por mí.
Zaachileña de mi vida,
mira que sufro mucho por ti,
dime que también me quieres,
que suspirando vives por mí.
(Entra el son)
[Grita el versero]
¡Alto a la música! ¡dedicado al
barrio de Lexío!
Una zaachileña hermosa,
debajo de un limonero
me dijo la muy graciosa:
“¡Ay!, Pepe Luis, cómo te quiero.
Y como soy algo débil,
pues me dejé seducir
y con los años que tengo,
pues qué más puedo pedir.
(Entra el son)
[Grita el versero]
Cosijoeza y Coyolicaltzin
contrajeron nupcias en el mes
de abril,
los zapotecas gozaron la fiesta
con el gusto inmenso de su
corazón.
Cosijoeza y Coyolicaltzin
contrajeron nupcias en el mes de
abril,
los zapotecas gozaron la fiesta
con el gusto inmenso de su
corazón…
(Entra el último son).
Jarabe Lira
Música: Felipe Pérez Escoto (hijo de Amador Pérez, “Dimas”).
Disco 3, cara A-2.
La “Lira” se arma sobre una toronja; allí se sujetan docenas de popotes que en uno de sus extremos traen ensartados cascarones de huevo adornados con papel de china y palomitas elaboradas con algodón. El adorno de la “Lira” se complementa con otros enseres: pañuelitos, tarjetas y esferas. La “Lira”, título de este jarabe, es un objeto artesanal que los “diablos” (hombres disfrazados) regalan en el carnaval del pueblo a la muchacha que pretenden o a la novia, para reafirmar el compromiso matrimonial. Las siguientes estrofas dan una idea de lo que dicen los “verseros” al escuchar este jarabe:
Vida para curas-diablos-muertes
bajó la fiesta en este día,
aparece fuego al despertar la luz,
lumbre del hogar,
costumbre y carnaval.
Entre calle-lumbre-Gubich,
sobre calle-reflejo-Beu,
calle-hui de Pezelao,
calle-río de Alari,
aparecen diablos-muertes-curas,
es el vientre de Nube creadora,
que se desborda por el agua-gente.
Aparecidos y la población
forman la cosecha del nogal,
en el Jardín Coyolicaltzin de
Zaachilla Yoo,
el pueblo con su luz en la plaza
crea laguna multicolor humana…
¡Lira! descansa sobre mundo-toronja:
paloma-tortolita, volar de colibrí,
huevo-cascarón inmortaliza la
fecundidad,
mascada-banderita representa
valor,
tarjeta es Donají, Pinopaa, Ni’s guie.
¡Lira! lucero atrapado por diablo
muchito-joven
la entregan ante parientes del
gaabá
¡Vuela gunaa eres nube!
cubre amistades con tu mano
transparente,
huevo-cascarón guarda al
enamorado.
¡Lira! ¡habla!
eres mi escudo palabra:
gunaa, tengo máscara-poder
soy don Diablo
obedecido hasta por las piedras,
como manifestación de mi amor
ten esta lira-beu,
¿serás mi novia?
dime sí guiñando un ojo.
¡Lira! aquel día diste valor,
donde el Diablo se quedó chiquito,
inicié noviazgo que hoy confirmo;
novia, por favor recibe esta
lira-Gubich
demuestra que bajo su luz
vamos a quedar iluminados para
siempre,
¡venga el fandango-resplandor al
pasar el carnaval!…
Nota: Por ajustes de tiempo, se omiten los versos en esta grabación.
Homenaje a Oaxaca
Son. Música y letra: Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis).
Disco 3, cara B-1.
Como oaxaqueño que soy, y el amor que siento por mi querido Zaachila, hice esta composición porque deseo que mi pueblo se de a conocer en cualquier lugar, y sepan todos que nos gusta la música, cantar, bailar; que por medio de esta pieza musical, Zaachila le rinde homenaje al estado de Oaxaca, por la distinción que tuve al nacer mexicano, oaxaqueño y zaachilense”.
Texto
Oaxaca eres muy bonita,
hermosa ciudad del sur,
también eres muy alegre,
con tu costumbre y tu folclor.
Oaxaca eres una reina
llena de joyas que Dios te dio.
Oaxaca te estoy cantando
con toda el alma y el corazón.
Oaxaca te estoy cantando
con toda el alma y el corazón.
Tus ruinas maravillosas
son dignas de admiración;
también tus siete regiones
gozan de mi estimación.
Oaxaca jardín florido
pedazo de mi nación,
Oaxaca te estoy cantando
con toda el alma y el corazón,
Oaxaca te estoy cantando
con toda el alma y el corazón.
También tus artesanías
yo las voy a mencionar
y para comer sabroso
en Zaachila hay algo que saborear.
Tus trajes son muy vistosos
de un colorido muy especial.
Oaxaca te estoy cantando
con toda el alma y el corazón,
Oaxaca te estoy cantando
con toda el alma y el corazón.
Zaachila te está cantando
con gusto y gran emoción
por tanta belleza tuya
me has inspirado esta canción.
Oaxaca te quiero tanto
por tu grandeza y tu tradición,
recibe Oaxaca linda
este homenaje de corazón,
recibe Oaxaca linda
este homenaje de corazón…
Zaachila
Vals. Música y letra: Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis).
Disco 3, cara B-2.
En los albores del invierno de 1983, bajo el cielo buinzaa de Zaachila, el autor estrenó en el teatro al aire libre de esa población el vals “Zaachila”. Para un público que pocas veces tiene la oportunidad de escuchar canciones acompañadas con la banda de música de su pueblo, y más si el contenido habla del lugar donde está enterrado el ombligo, queda justificada la emoción manifiesta en aquella noche, mientras Bulmaro Luis Valencia cantaba la composición de su papá y constataba un hecho digno de ser tomado en consideración: que Pepe Luis cuenta con un grupo musical formado con sus hijos y nietos, donde sus creaciones musicales empiezan a dar los primeros pasos, pero en familia; para después correr, volar, convertirse en un rayo más del sol de la sonoridad y el silencio.
Texto
Zaachila, mi pueblo del alma.
Zaachila, mi tierra querida,
te canto con mucho sentimiento
y te llevo en la mente
como una oración.
Zaachila, te vistes de gala,
colores de la naturaleza,
el verde de frondosos nogales
y de los carrizales
de tu alrededor.
Ay, dinastía de reyes
y el cerrito encantado
donde yo nací.
Es, es un rico alhajero
de la linda princesa
que fue Donají.
Ay, la nostalgia me mata,
tus mujeres son guapas,
lindas de verdad.
Zaachila, si Dios quiere
que vuelva,
cantaré de alegría
y de felicidad.
Ay, la nostalgia me mata,
tus mujeres son guapas,
lindas de verdad.
Zaachila, si Dios quiere
que vuelva,
cantaré de alegría
y de felicidad.
Zaachila…
Reino zapoteca…
Jarabe Jalpeño o Jarabe Doble
Música: Justo Pastor Cruz.
Disco 3, cara B-3.
Después de tomar tejate (bebida refrescante especial, de la pizca de la mazorca y fiestas de Semana Santa), bichin o espuma (bebida que se hace con patalasle —cacao blanco—, canela, azúcar y atole), un mezcalito y tepache; además, con la “rosa de borracho” en la mano, puede venir un jarabe, son o chilena. ¡Venga el “Jarabe Jalpeño”! Entre son y son del jarabe los verseros del pueblo improvisan y detienen a la banda de música, porque así es la costumbre. Ellos pueden decir los versos hablados únicamente, o bien cantar una parte, o todas, o intercalar la poesía, tal como se interpreta en el “Jarabe Zaachileño” y el jarabe “Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin”…
Texto
Un saludo zaachileño
para todos los presentes,
un saludo zaachileño
para todos los presentes;
un recuerdo merecido
para todos los ausentes…
Bailo y canto lo que siento
es latir de corazón,
bailo y canto lo que siento
es latir de corazón;
escuchando mis palabras
sabrán cuál es la razón…
Que mi voz se vuelva trueno,
eco de la mayoría;
que mi voz se vuelva trueno,
eco de la mayoría,
el fandango como rayo
debe ser mayordomía…
Cantarito del tepache
y del rico mezcalito,
cantarito del tepache
y del rico mezcalito;
tu color es mole negro
redondez del infinito…
Músicos que están tocando
los platillos, la tambora,
músicos que están tocando
los platillos, la tambora;
instrumentos son tortillas
y los rayos de la aurora…
Por aroma del poleo
ya me estiro, ya me agacho,
por aroma del poleo
ya me estiro, ya me agacho;
con el gusto ya ni veo
bella “rosa de borracho”…
Baila sombrero “castor”,
que mi voz se vuelva trueno,
baila sombrero “castor”,
que mi voz se vuelva trueno;
hoy te toca dedicar
a la fiesta nuestro estreno…
Nereidas
Danzón. Música: Amador Pérez Torres (Dimas).
Disco 3, cara B-4.
Amador Pérez Torres (Dimas), eminente músico trombonista, arreglista y compositor, nace el 15 de abril de 1902 en Zaachila, Oax. La creación mayor dentro de su vida artística fue sin duda el danzón “Nereidas”, el cual es reconocido internacionalmente y bailado por muchas generaciones. Como un reconocimiento a este pródigo hijo de Zaachila, el pueblo zaachileño ha hecho suyo este danzón, al grado tal que en las fiestas (mayordomías, festejos o fandangos), los concurrentes exigen que se intérprete esta pieza musical. Aunado a las formas personales de los lugareños, este danzón adquiere una singular ejecución que dista mucho de la forma bailable de los salones urbanos y del estereotipo comercial. Quienes en Zaachila no lo bailan, lo escuchan con profundo respeto. En síntesis, el danzón “Nereidas” no es para el pueblo de Zaachila un género musical a secas, sino el himno de sus fiestas, con la misma importancia que el “Jarabe Zaachileño”, pues en los momentos más alegres de las fiestas, después de bailar ese jarabe, en forma continua sigue “Nereidas”, para terminar con un corrido o paso doble de 20 a 30 minutos aproximadamente.
Dios nunca muere
Vals. Música: Macedonio Alcalá.
Disco 3, cara B-5.
La tarde recibe con un abrazo al rebozo nocturno, “Lani Zaachilla Yoo” (la fiesta en la casa de Zaachila) va a terminar porque la noche llega, trae entre su vientre al nuevo día que nacerá mañana. La banda interpreta el vals “Dios nunca muere”, de Macedonio Alcalá, único autor no zaachileño incluido en este álbum. Este vals representa en Zaachila la terminación de las fiestas y la despedida de “angelitos” (niños que fallecen) o “difuntos” (jóvenes y adultos) de su casa y en el panteón. El vals despide al día, animales, árboles, flores, humanos que se retiran de esta vida terrena, “cuando ya cumplieron”. La música acompaña desde su nacimiento a los seres vivos en general y en especial a hombres y mujeres; por tanto, “angelitos” y “difuntos” deben irse a la vida eterna con la manifestación espiritual que existe en este mundo para que puedan descansar en paz…
Dejen que mi cuerpo se integre al tibio vientre de la tierra-madre, con material hecho de barro (olla o cántaro); permitan que mi espíritu vuelva a escuchar “Lani Zaachilla Yoo”, el nuevo amanecer con la “Danza de la Pluma”, hasta despedir a cada uno de los días con su respectiva iluminación, su sol de la sonoridad y el silencio; luz para las páginas que deben formar nuestro libro llamado eternidad; sí, “Dios nunca muere”, para comenzar…
Lista de piezas
Disco 1 — Danza de la Pluma
De la tradición buinzaa.
Cara A
- Registro — 1:10
- Espacio — 1:47
- Descante — 2:23
- En el sueño, Himno 3 — 2:00
- Rosita, vals — 2:00
- Marcha de Cortés — 3:00
Cara B
Danza de la Pluma (continúa).
- Susana, vals — 6:06
- Himno 1 — 3:05
- Himno 2 — 2:51
Disco 2 — Danza de la Pluma
De la tradición buinzaa (continúa).
Cara A
- Te quiero, vals — 6:01
- Consuelo, shotis — 4:42
- Amor ardiente — 4:49
Cara B
- Cuadrillas — 14:30
- Flor de México — 3:04
Disco 3
Cara A
- Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin, jarabe — 12:02
Música y letra: Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis). - Jarabe Lira — 6:30
Música: Felipe Pérez Escoto.
Cara B
- Homenaje a Oaxaca, son — 3:00
- Zaachila, vals — 3:24
- Jarabe Jalpeño — 2:55
- Nereidas, danzón — 4:30
- Dios nunca muere, vals — 5:04
Intérpretes
Banda Baalachi — La alegría del Valle
Director: Bertín Rodríguez Villarreal.
- Florentino Ramírez Calvo — Clarinete.
- Sebastián Vázquez Vargas — Clarinete.
- Maurino García Mateos — Clarinete.
- Eleazar Luis Merlín — Saxofón alto.
- Ciro Rodríguez Villarreal — Saxofón barítono.
- Raúl Cristóbal Mendoza — Trompeta.
- Salomón Luis F. — Trompeta.
- Jorge Luis Cruz — Trompeta.
- Simeón Contreras López — Trombón.
- Antonio García Sánchez — Trombón.
- Fernando Ángeles López — Primer barítono.
- Irineo Martínez Juárez — Segundo barítono.
- Fortunato Félix Benítez — Corno.
- Abelardo Guzmán Morales — Corno.
- Timoteo López Gutiérrez — Tuba.
- Ambrosio Cruz López — Bombo.
- Edmundo Zárate Martínez — Tarola.
- Bulmaro Luis Valencia — Cantante solista y percusiones.
- Javier Luis Cruz — Cantante solista y percusiones.
Investigación y notas
Andrés Cerero Martínez, Viliulfo Luis Rodríguez y Hermilo Rojas Aragón.
Agradecimientos
La Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca, Residentes en México, D. F., A. C. (AZEO), agradece la valiosa colaboración de María Elena Estrada Paz, Irene Vázquez Valle, Arturo Enríquez Basurto y Germán Escalante Estrada, integrantes de la Fonoteca del INAH.
La Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca, Residentes en México, D. F., A. C. (AZEO), agradece la presencia de Radio Educación en el pueblo de Zaachila para realizar la grabación de campo y los posteriores trabajos de estudio. Especialmente la generosa colaboración de Enrique Rivas Paniagua, Gustavo Carreño, Fructuoso López, Guillermo Lagarda T., Pedro Fuente y René Reyes. Asimismo agradece la hospitalidad y generosidad del Sr. José Mendoza Ortiz, Capitán de los Bachos-Zancudos, en cuya casa (ubicada en el Barrio de San Pedro La Reforma, Zaachila, Oaxaca), se realizó la grabación el 24 de marzo de 1990.
Finalmente el reconocimiento a Raúl Martínez Luis, maestro de la Danza de la Pluma por su participación en actividades culturales.
Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca, Residentes en México.
Bernardino Vázquez C.
Celina Luis
Créditos institucionales y de producción
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
Víctor Flores Olea
Presidente.
Instituto Nacional de Antropología e Historia
Roberto García Moll
Director General.
Joaquín García-Bárcena
Secretario Técnico.
Roberto Miranda Cerón
Secretario Administrativo.
Jaime Bali Wuest
Coordinador Nacional de Difusión.
Irene Vázquez Valle
Directora de la serie de fonogramas del INAH.
Isabel Naranjo
Diseño gráfico de la colección fonográfica.
Alfredo Vázquez Vázquez
Fotografía de Portada.
Producción
Coordinación Nacional de Difusión-Fonoteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia y Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca. Residentes en México, D. F., A. C. (AZEO).
México, 1991 © INAH. Primera edición.
Cenzontle
La marca CENZONTLE es el resultado de la colaboración de las siguientes instituciones:
- INI.
- INAH.
- Dirección General de Culturas Populares.
- Banda de Zaachila.
Para la revaloración y difusión de las auténticas tradiciones musicales del país.
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
SEP.
Fotografías y pies de foto del material original
- Geroglífico de Zaachilla.
- Zaachila Oax. 1956. Inscripción manuscrita en una fotografía.
- Algunos integrantes de la Banda de Zaachila, de 1956 a 1990 y músico con concha de tortuga de Mitla, Oaxaca. Fotos: Isauro Pérez Pacheco, José Raúl Helmer y Fonoteca del INAH.
- Fotografía del interior de la carpeta. Foto: Bernardino Vázquez.
- Fotografías de danzantes en el interior de la carpeta. Fotos: Asociación de Zaachilenses.
- Reloj de Zaachila. Foto: Fonoteca del INAH.
- Algunos integrantes de la Banda de Zaachila, 1990. Foto: Fonoteca del INAH.
- Danza de la pluma en el D. F. Foto: Rafael Cerero.
- Danzantes de la pluma. Foto: Bernardino Vázquez.
- Vista panorámica de Zaachila. Foto: Asociación de Zaachilenses.
- Mercado de Zaachila. Foto: Asociación de Zaachilenses.
- Danzante. Foto: Asociación de Zaachilenses.
- Danzante. Foto: Asociación de Zaachilenses.
- Danzante de la pluma. Foto: Asociación de Zaachilenses.
- Algunos integrantes de la Banda de Zaachila, 1990. Foto: Fonoteca del INAH.
- Algunos integrantes de la Banda de Zaachila, 1990. Foto: Fonoteca del INAH.
- Algunos integrantes de la Banda de Zaachila, 1990. Foto: Fonoteca del INAH.
- Alrededores de Zaachila. Foto: Fonoteca del INAH.
- Alrededores de Zaachila. Foto: Fonoteca del INAH.
Lista de canciones:
Disco 1
Cara A
- Registro — 1:10
- Espacio — 1:47
- Descante — 2:23
- En el sueño, Himno 3 — 2:00
- Rosita, vals — 2:00
- Marcha de Cortés — 3:00
Cara B
- Susana, vals — 6:06
- Himno 1 — 3:05
- Himno 2 — 2:51
Disco 2
Cara A
- Te quiero, vals — 6:01
- Consuelo, shotis — 4:42
- Amor ardiente — 4:49
Cara B
- Cuadrillas — 14:30
- Flor de México — 3:04
Disco 3
Cara A
- Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin, jarabe — 12:02
- Jarabe Lira — 6:30
Cara B
- Homenaje a Oaxaca, son — 3:00
- Zaachila, vals — 3:24
- Jarabe Jalpeño — 2:55
- Nereidas, danzón — 4:30
- Dios nunca muere, vals — 5:04
Créditos:
Intérpretes
Banda Baalachi (La alegría del Valle)
Director: Bertín Rodríguez Villarreal
- Florentino Ramírez Calvo — Clarinete.
- Sebastián Vázquez Vargas — Clarinete.
- Maurino García Mateos — Clarinete.
- Eleazar Luis Merlín — Saxofón alto.
- Ciro Rodríguez Villarreal — Saxofón barítono.
- Raúl Cristóbal Mendoza — Trompeta.
- Salomón Luis F. — Trompeta.
- Jorge Luis Cruz — Trompeta.
- Simeón Contreras López — Trombón.
- Antonio García Sánchez — Trombón.
- Fernando Ángeles López — Primer barítono.
- Irineo Martínez Juárez — Segundo barítono.
- Fortunato Félix Benítez — Corno.
- Abelardo Guzmán Morales — Corno.
- Timoteo López Gutiérrez — Tuba.
- Ambrosio Cruz López — Bombo.
- Edmundo Zárate Martínez — Tarola.
- Bulmaro Luis Valencia — Cantante solista y percusiones.
- Javier Luis Cruz — Cantante solista y percusiones.
Composiciones
- Bodas de Cosijoeza y Coyolicaltzin, o Jarabe de los Reyes: letra y música de Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis).
- Jarabe Lira: música de Felipe Pérez Escoto.
- Homenaje a Oaxaca: música y letra de Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis).
- Zaachila: música y letra de Eleazar Luis Merlín (Pepe Luis).
- Jarabe Jalpeño o Jarabe Doble: música de Justo Pastor Cruz.
- Nereidas: música de Amador Pérez Torres (Dimas).
- Dios nunca muere: música de Macedonio Alcalá.
Investigación y notas
Andrés Cerero Martínez, Viliulfo Luis Rodríguez y Hermilo Rojas Aragón.
Producción
Coordinación Nacional de Difusión-Fonoteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia y Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca, Residentes en México, D. F., A. C. (AZEO).
Grabación de campo: Radio Educación.
Fecha de grabación: 24 de marzo de 1990.
Lugar: casa del Sr. José Mendoza Ortiz, Capitán de los Bachos-Zancudos, Barrio de San Pedro La Reforma, Zaachila, Oaxaca.
Diseño y fotografía
Isabel Naranjo — Diseño gráfico de la colección fonográfica.
Alfredo Vázquez Vázquez — Fotografía de portada.
Fotografías interiores: Asociación de Zaachilenses, Fonoteca del INAH, Bernardino Vázquez, Rafael Cerero, Isauro Pérez Pacheco y José Raúl Helmer.
Agradecimientos
Colaboración de la Fonoteca del INAH: María Elena Estrada Paz, Irene Vázquez Valle, Arturo Enríquez Basurto y Germán Escalante Estrada.
Colaboración de Radio Educación: Enrique Rivas Paniagua, Gustavo Carreño, Fructuoso López, Guillermo Lagarda T., Pedro Fuente y René Reyes.
Hospitalidad: José Mendoza Ortiz.
Reconocimiento: Raúl Martínez Luis, maestro de la Danza de la Pluma, por su participación en actividades culturales.
Por la Asociación de Zaachilenses del Estado de Oaxaca, Residentes en México: Bernardino Vázquez C. y Celina Luis.
Créditos institucionales
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
Víctor Flores Olea — Presidente.
Instituto Nacional de Antropología e Historia
Roberto García Moll — Director General.
Joaquín García-Bárcena — Secretario Técnico.
Roberto Miranda Cerón — Secretario Administrativo.
Jaime Bali Wuest — Coordinador Nacional de Difusión.
Irene Vázquez Valle — Directora de la serie de fonogramas del INAH.
Cenzontle
Colaboración del INI, INAH, Dirección General de Culturas Populares y Banda de Zaachila, para la revaloración y difusión de las auténticas tradiciones musicales del país.
México, 1991 © INAH. Primera edición.
Notas:
Zaachila y su pasado como centro político
Zaachila fue una importante ciudad-Estado y sede del poder político zapoteco después del declive de Monte Albán. Las Relaciones Geográficas de Oaxaca también la mencionan como Teozapotlán. Este contexto amplía las referencias a reyes, dinastías y memoria territorial presentes en las composiciones del álbum. mna.inah.gob.mx
Las tumbas de Zaachila y el encuentro entre culturas
En 1962, el arqueólogo Roberto Gallegos Ruiz descubrió las tumbas 1 y 2 de Zaachila. Su arquitectura y sus ofrendas aportaron información sobre las relaciones entre zapotecos y mixtecos: se recuperaron objetos de oro, turquesa, concha y hueso labrado. Estos hallazgos permiten situar el paisaje del disco dentro de una historia de intercambios culturales anterior a la conquista española. mna.inah.gob.mx
La danza como compromiso de varios años
En Teotitlán del Valle, otra comunidad de los Valles Centrales, la Danza de la Pluma implica una promesa de participar durante tres años en las principales celebraciones religiosas. Este compromiso es distinto de los tres días de ejecución descritos en el libreto de Zaachila y muestra cómo una misma tradición adquiere obligaciones y formas particulares en cada comunidad. mna.inah.gob.mx
Las mujeres y la celebración de la promesa
Al concluir ese compromiso en Teotitlán del Valle, los danzantes son acompañados por mujeres de su familia que llevan jícaras decoradas, llamadas jicalpextles, con flores de azúcar para repartir. La celebración permite observar la participación familiar que sostiene la danza, además del trabajo de músicos y bailarines. mna.inah.gob.mx
El Jarabe del Valle y los objetos de la fiesta
En las bodas de Teotitlán del Valle, las mujeres de la familia del novio y de los padrinos bailan el Jarabe del Valle llevando jicalpextles con flores de azúcar. Música, alimentos y objetos artesanales forman parte de un mismo acto ceremonial. Esta práctica ofrece un contexto regional adicional para comprender la relación entre jarabes y celebraciones matrimoniales evocada en el álbum. mna.inah.gob.mx
